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Vegan Outreach is a 501(c)(3)
nonprofit organization dedicated to
reducing the suffering of farmed animals
by promoting informed, ethical eating.

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Vegan Outreach
POB 1916, Davis, CA 95617-1916

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Política, conducta personal y la policía vegana

La perspectiva de Vegan Outreach

Se me ha animado a hacer un análisis más amplio acerca del estado del activismo en defensa de los animales durante el año pasado (incluyendo el contrate entre el Congreso de Derechos Animales 2012 en Washington D.C. y pasados congresos de derechos animales). En la actualidad tengo una perspectiva en cierto modo distinta sobre este asunto, comparada con la que tenía cuando empezamos Vegan Outreach en los 90.

Como los co-fundadores de Animal People y sus lectores habituales recordarán, cuando Jack Norris, Anne Green y yo empezamos a trabajar juntos hace más de 20 años, casi no existía una visión estratégica de la defensa de los animales destinados al consumo humano ni promoción cotidiana del vegetarianismo por parte de grupos de base. Más del 99% de los animales que son maltratados por los humanos son matados para ser convertidos en comida, pero en aquellos tiempos sólo se oían algunas voces de protesta de veganos poco organizados y habitualmente aislados.

En aquellos tiempos la comunidad vegana estaba dominada (si no en números en volumen) por ese perfil de policía vegana gritona y prejuiciosa. No existía una visión estratégica de cómo generar un cambio profundo y creciente, y no había compromiso o siquiera debate para optimizar el activismo. La mayoría de esfuerzos iban dirigidos a defender y glorificar el veganismo. Todo se resumía en “cómo ganar una discusión con un omnívoro” y no en “cómo acabar con las ganadería industrial y generar una sociedad vegana”. Este es el motivo de que en aquellos tiempos Vegan Outreach emplease una buena parte de su tiempo abordando el problema de la policía vegana.

Sin embargo, para Vegan Outreach, las circunstancias que se daban en aquellos tiempos ya no son las mismas a día de hoy. El activismo en defensa de los animales destinados a alimentación y la promoción del vegetarianismo es la preocupación principal (y a veces exclusiva) de organizaciones que van desde los pequeños grupos locales hasta la Humane Society de los EEUU.

Los primeros años de Vegan Outreach estuvieron marcados por nuestro intento de hacer que la gente se interesara por el activismo constructivo y estratégico con el mayor impacto posible para los animales. Ahora, a finales del 2012, los grupos más dinámicos que realizan el trabajo más efectivo en EEUU están centrados en el bienestar de los animales de granja y la difusión del vegetarianismo.

Ya sólo Vegan Outreach tiene literalmente miles de muy activos voluntarios y voluntarias no afiliados a organizaciones sacando a la luz las granjas industriales y difundiendo una dieta ética (y haciéndolo de una manera no dogmática ni arrogante sino pragmática y sicológicamente sensata).

Y además, sólo somos uno de los muchos grupos dedicados al activismo efectivo, centrado en generar un cambio real y duradero para el 99% de las personas que no son veganas.

En otras palabras: Si preguntases a una persona cualquiera de la calle sobre los veganos en 1995, esa persona mencionaría al amigo misantrópico y loco de su sobrino. Cuando preguntas por veganos a día de hoy, la gente piensa en Bill Clinton, Ellen DeGeneres, Jonathan Safran Foer y el último atleta que se haya hecho vegano.

Por supuesto todavía hay policía vegana gritona, todavía rabiosa y, básicamente, todavía impotente y centrada no en la crueldad hacia los animales sino en odiar a los veganos y vegetarianos que han elegido valorar el pragmatismo y los resultados por encima de la pureza y la exclusividad.

Como dijo Jack Norris hace ya mucho, queremos un mundo vegano, no un club vegano. Eso es sobre lo que va Vegan Outreach. Sin embargo, como sabemos, todavía hay (y siempre habrá) aquellos que adquieren su autoestima en estar lejos del resto sintiéndose superiores y que necesitan su club vegano exclusivo.

Aun así es importante recordar (y esta es una de las lecciones más importantes que he aprendido con el paso de los años) que esas personas causan un reducido impacto en el mundo real, excepto por alimentar un estereotipo negativo y hacer perder el tiempo de los activistas pragmáticos que miran hacia el futuro.

Se puede hacer una analogía con el reparto de folletos informativos. A menudo se encuentra alguna persona beligerante que quiere monopolizar nuestro tiempo discutiendo. Podemos perder nuestro tiempo con esa persona que nunca cambiará su mente y sólo busca debilitarnos, o podemos ignorar a esa persona y hacer el trabajo necesario y constructivo de llegar a nuevas personas con nuestro mensaje de respeto hacia los animales.

Hay dos consecuencias prácticas en esto. La primera es reconocer que los veganos rabiosos y obsesivos son muy conocidos socialmente. Por lo tanto aquellos de nosotros centrados en los animales tenemos que ser lo contrario del estereotipo que las personas rabiosas y obsesivas crean.

La segunda se puede resumir como “no alimentes a los trolls”. A Vegan Outreach nos suelen llegar mensajes de personas que nos dicen que tenemos que criticar al grupo X, o oponernos a la proposición Y o al proyecto de ley Z, o nos atacan por no centrarnos en los productos lácteos o que quieren que nos posicionemos en la última controversia dentro del movimiento de derechos animales.

En vez de perder nuestro limitado tiempo y recursos en lo que la historia nos ha mostrado ser un interminable y estéril debate interno, nosotros sencillamente deseamos a todos la mejor de las suertes en sus esfuerzos por ayudar a los animales y después continuamos con el necesario trabajo constructivo de sacar a la luz las granjas industriales y difundiendo una dieta ética a más y más personas.